A veces tenemos la sensación de que no sabemos estudiar, o de que nos cuesta mucho. Lo cierto es que estudiar para una oposición es un proceso lento, que requiere tiempo y estrategia. Aquí tienes el método, paso a paso.
¿Te falta tiempo?
- Identifica tus ladrones del tiempo: revisa el tiempo en redes sociales, televisión, etc.
- Detecta cuándo procrastinas para rectificarlo poco a poco. Busca un ritual para vencerlo.
- Bloquea tiempo en tu agenda para el estudio, con una agenda diaria con horas.
Así ya tienes el tiempo. Pero, ¿qué hacer en ese tiempo?
Cómo estudiar un tema: las vueltas
Prueba distintos métodos para ver cuál te va mejor. Un ejemplo de vueltas:
- 1ª vuelta: desglosar los epígrafes del tema y evocar lo que sepas · lectura rápida · ver rápido cada apartado y evocar de forma escrita u oral.
- 2ª vuelta (a las 3–4 semanas): desglosar epígrafes y evocar · lectura profunda · cada apartado y evocar la información.
- 3ª vuelta: desglosar epígrafes y evocar · revisión de los puntos que tienes que mejorar.
- 4ª vuelta y siguientes: evocar el tema · profundizar en aquello que tienes pendiente memorizar hasta dejarlo perfecto.
Otra forma es memorizar párrafo a párrafo, o intercalar dos temas y llevarlos a la vez. Lo importante es asignar un tiempo a cada parte: cuando pase ese tiempo, pasas a lo siguiente (ya profundizarás en el repaso). Si no, puedes estar una eternidad con un tema, no avanzar y desmotivarte.
Planifica tus sesiones
Es imprescindible planificar las sesiones de estudio y de repaso, además de casos prácticos y PD. Decide cuántos temas y prácticos quieres llevar, cuenta las semanas y divide. ¿Es viable?
- Es viable: divídelo entre tus días y, dentro de cada día, en sesiones de una hora. Así sabrás qué hacer en cada hora. Deja alguna sesión para recuperación.
- No es viable: reorganiza la planificación hasta que lo sea.
Incorpora además momentos de repaso extra de 15 a 30 min (antes de trabajar, en el bus, en esperas, antes de dormir). Como son cortos, el foco es muy intenso y lo interiorizas mejor: sacas tiempo casi sin darte cuenta.
Motivación
La oposición es un trabajo de fondo: de nada sirve empezar fuerte si no te mantienes constante. Encuentra tus razones y recuérdatelas con pósits, fotos, mensajes… La actitud influye mucho.
- La plaza como premio.
- ¿Quizá un viaje en agosto?
- Busca tus razones para este sacrificio.
- Cuanto antes te pongas en serio, antes obtendrás la plaza (más opciones).
Tips que marcan la diferencia
- Mide cuánto tardas en estudiar un folio, para calcular lo que tardas en un tema.
- No leas y releas: leer – entender – explicarlo sin mirar (evocar) hasta que forme parte de tu conocimiento.
- Cuando algo no te quede claro, profundiza (búscalo, lee distintas definiciones): ese esfuerzo cognitivo casi lo memoriza.
- Aprovecha los momentos de más concentración para lo difícil; cuando estés cansado, prácticos, PD y lecturas.
- Libreta de datos difíciles: llévala contigo; incluso cuelga esos datos en paredes y puertas de casa para verlos muchas veces.
- Estrategias de memorización, como pasar números a letras para formar una palabra.
- Antes de estudiar, evoca lo del día anterior; al terminar, cierra los ojos y evoca lo estudiado.
- Usa pomodoros para asignar tiempo a cada sesión y mantener el foco (fuera teléfonos).
La oposición no es la universidad
Hay mucha cantidad y compites con el resto (en la universidad bastaba con llegar a un nivel). Asumes un número de temas: algunos los llevarás muy bien, pero llegará un momento en que añadir más cuesta, porque tendrás que repasar mucho para no olvidar los que ya llevas.
Una forma de sumar temas es estudiarlos con estrategia: como hay apartados comunes por bloques (justificación, introducción, conclusión, aplicación didáctica, bibliografía, consejo de experto), puedes estudiar las ideas principales de cada apartado para llegar a la nota mínima y poder hacer media con la parte práctica. Así tendrás temas estrella y otros que puedas defender si no sale uno de los que llevas bien. (Decide el riesgo con la tabla de probabilidad.)
Técnicas cognitivas
- Evocar: antes de estudiar, piensa qué sabes del tema y explícalo con tus palabras. Practícalo poniéndote a prueba (simulacro, decirlo en voz alta o escribirlo, hacer un mapa conceptual sin mirar).
- Práctica espaciada: si te lo estudias todo seguido, a la semana no te acuerdas. Se consolida más de forma espaciada.
- Práctica entrelazada: estudias a-b-c y repasas a-b-c; así olvidas, recuperas y profundizas. Por ejemplo, estudiar 2–3 temas a la vez, o el mismo tema en diferentes meses.
Lecturas recomendadas
Conviene hacerse experto en educación:
- Aprender a aprender y obras de ciencia cognitiva de Héctor Ruiz.
- Sobre neurociencia, David Bueno.
En el curso ponemos este método en práctica contigo, con acompañamiento semana a semana.
Completa el método: ¿cuántos temas estudiar? · planifica tu semana (estudio + repasos).
Actitud · Planificación · Constancia
Todo suma.