Ya has decidido cuántos temas quieres llevar y sabes cómo estudiar cada tema. Ahora viene el paso que lo une todo, y el que más cuesta: llevar ese plan a tu agenda real, semana a semana.
Y aquí está la clave que casi nadie planifica bien: cada semana no solo estudias temas nuevos. Arrastras los repasos de todo lo anterior, y esos repasos se van acumulando. Si no los plasmas en tu parrilla, olvidas lo estudiado y vuelves a empezar de cero.
El orden: todo depende de cuántos temas
La planificación no se puede hacer en el aire: depende por completo de cuántos temas vayas a estudiar, porque ese número marca el ritmo de cada semana. El orden es siempre este:
- Descubre tu tiempo y decide cuántos temas. Con tu horario semanal ves las horas reales que tienes y decides cuántos temas son viables y qué riesgo asumes.
- Planifica y plasma esos temas en todas las semanas hasta el examen. Temas nuevos, repasos acumulados, días colchón y de descanso, y también prácticos, PD y unidades. (Este documento.)
- Aprende a estudiar cada tema. Vueltas, evocación, técnicas de estudio.
Si cambias el número de temas, cambia todo lo demás. Por eso empezamos siempre por ahí.
Un ejemplo de ritmo: 35 temas de septiembre a mayo
Esto es un ejemplo, no una norma. Llevar 35 temas es un objetivo óptimo (un 94,6 % de que salga uno tuyo, según la tabla de probabilidad), pero cada uno decide cuántos temas lleva y qué riesgo asume.
Cuenta cuánto cuesta un tema. Mide tu ritmo: aproximadamente 1 hora por hoja, así que un tema son unas 10 horas la primera vez. De septiembre a la 1ª semana de mayo hay 35 semanas. Con 35 temas, eso sale 35 ÷ 35 = 1 tema nuevo por semana (unas 10 h semanales a tema nuevo).
¿Cuántas horas a la semana? Empieza en torno a 25 h/semana y, conforme se acerca el examen, amplía en tramos de 30 min hasta unas 30 h/semana. Un reparto de partida de esas 25 h:
- 10 h — tema nuevo (los bloques de mente más fresca).
- 5 h — PD y unidades didácticas.
- 10 h — prácticos y repasos.
Al principio, coge ventaja: como en septiembre aún hay poco que repasar, vuelca ese tiempo en tema nuevo y en avanzar la PD. Esa ventaja es tu colchón para cuando los repasos empiecen a apretar.
| Fase | ¿Cuándo? | Qué haces cada semana |
|---|---|---|
| Fase 1 · Construir | Septiembre → marzo | 1 tema nuevo por semana + repasos que se acumulan + práctico y PD/unidades. Al principio, vuelca las horas en tema nuevo y PD para coger ventaja. |
| Fase 2 · Consolidar | Abril → día del examen (mayo–junio, según tu comunidad) | Ni un tema nuevo: solo repaso, simulacros completos y cerrar práctico + PD/unidades. |
Recuerda: es un ejemplo. Ajusta semanas, horas y número de temas a tu calendario y tus circunstancias.
Por qué repasar: la curva del olvido
Estudiar es olvidar y recuperar. Nada más aprender algo empiezas a olvidarlo: en pocos días perderás gran parte si no lo repasas. Cada vez que recuperas la información (un repaso), la curva del olvido se aplana: olvidas más despacio y recuperas más rápido. Por eso repasamos en intervalos cada vez más largos. Cada repaso no parte de cero: recuerdas más que la vez anterior, y así llegas al examen con la máxima información posible.
La regla base de repasos
Cada tema que estudias por primera vez genera una «cola» de repasos futuros. Esta es la regla base recomendada (un punto de partida, no una jaula):
| Repaso | ¿Cuándo? (desde el 1er estudio) | Para qué |
|---|---|---|
| R1 | 24 h después | Fijar antes de que la curva del olvido caiga en picado. |
| R2 | A los 3 días | Recuperar cuando empieza a difuminarse. |
| R3 | A los 7 días | Primera consolidación (tu 1ª vuelta ya asentada). |
| R4 | A los 10 días | Afianzar lo que vas recuperando. |
| R5 | A los 15 días | Consolidar antes de espaciar más. |
| Mant. | Cada 3–4 semanas hasta el examen | Que el tema llegue vivo al día del examen (según cómo lo lleves). |
Estos días son orientativos: modifícalos según tus sensaciones. Otra pauta válida es 1 · 7 · 15 días · 1 mes… Lo importante no es el número exacto, sino repasar en intervalos crecientes antes de olvidar del todo. Cómo adaptarla:
- Temas que llevas muy bien (estrella): alarga los intervalos o sáltate un repaso.
- Temas difíciles o que fallas al evocar: acorta. Repásalos antes y más veces.
- Cerca del examen: comprime los intervalos, junta más los repasos de mantenimiento.
- Regla de oro: si al evocar recuperas con facilidad → alarga; si te cuesta → acorta.
Los repasos se acumulan (y por eso limitan tus temas)
- Semana 1: solo estudias nuevo. Todavía no hay nada que repasar.
- Semanas 2–3: empiezan a caer los primeros repasos (R1, R2, R3), además de lo nuevo.
- A partir de la 4ª semana: se juntan los repasos recientes y los de mantenimiento. La carga de repaso crece cada semana.
Consecuencia práctica muy importante: tu límite real de temas no lo marca solo lo que tardas en estudiar uno, sino cuánto repaso eres capaz de sostener cada semana. Un ritmo sostenible suele estar en torno a 1 tema nuevo por semana con 2–3 repasos (y algún simulacro al mes). Menos temas bien repasados baten a más temas a medias.
Cómo plasmarlo en tu parrilla, paso a paso
- Primero los repasos, luego lo nuevo. Coloca primero las sesiones de repaso que «tocan» esta semana; con las horas que sobren, mete estudio nuevo. Los repasos son innegociables. Y reserva también hueco fijo para práctico, PD y unidades.
- Ponle fecha a cada repaso. Ejemplo: estudias el T57 el lunes 1 de septiembre → R1 el día 2, R2 el 4, R3 el 8, R4 el 11, R5 el 16 y mantenimiento cada 3–4 semanas.
- Marca en cada bloque qué es y de qué tema. E (estudio nuevo), R1/R2/R3… (repaso), P (práctico), PD (programación didáctica) o C (colchón). Ejemplo: «T57·E», «T40·R2».
- Deja sesiones colchón. Reserva alguna sesión vacía de recuperación. Sin colchón, un mal día te descuadra toda la semana.
- Suma micro-repasos sin darte cuenta. 15–30 min en huecos muertos (transporte, esperas, antes de dormir) con tu libreta de datos difíciles.
Ejemplo de una semana rellena
Un ejemplo de cómo repartir esas ~25 h (4 h de lunes a jueves + sábado intensivo), en una semana intermedia. Cada día, las 2 primeras horas —mente fresca— van a tema nuevo; las 2 siguientes, a repaso y prácticos:
| Franja | Lun | Mar | Mié | Jue | Vie | Sáb | Dom |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Bloque 1 · 2 h | T15·E | T15·E | T15·E | T15·E | Colchón | T15·E | Descanso |
| Bloque 2 · 2 h | T14·R3 | Práctico | T12·R4 | Práctico | — | T10·R5 | — |
| Extra | — | — | — | — | — | PD/UD | — |
Leyenda: E = tema nuevo (bloque fresco) · R1–R5 = número de repaso · Práctico = supuesto práctico · PD/UD = programación didáctica / unidad · Colchón = recuperar lo pendiente · Descanso = día libre.
El tema nuevo (T15) se lleva las 10 h del bloque fresco. En el segundo bloque repasas 3 temas (T14·R3, T12·R4, T10·R5) y haces 2 prácticos; la PD/unidad ocupa la tarde del sábado. El viernes es colchón y el domingo, descanso.
En resumen
- Todo depende de cuántos temas lleves: decídelo tú según tu tiempo y el riesgo que asumas.
- Primero los repasos, luego lo nuevo; y reserva su sitio a prácticos, PD y unidades.
- Ponle fecha a cada repaso en cuanto estudies el tema.
- Al principio coge ventaja con tema nuevo y PD; deja la fase final para repaso y simulacros.
La planificación está viva: si un día no cumples algo, no pasa nada — lo reestructuras y lo recuperas. Planificar es lo que separa estudiar mucho de aprobar.
En el curso te damos el plan hecho semana a semana, con los repasos ya encajados, para que tú solo tengas que estudiar.
Mira también: ¿cuántos temas estudiar? · cómo estudiar cada tema · el programa del curso semana a semana.
Actitud · Planificación · Constancia
Todo suma.